En un mundo donde casi todo pasa por una pantalla, hacer un trámite puede convertirse en una carrera de obstáculos. Solicitar una ayuda, renovar el DNI electrónico o acceder al historial médico son acciones cotidianas que, para muchas personas, suponen un verdadero reto. No por falta de ganas, sino porque la burocracia digital avanza más rápido que la capacidad de adaptarse a ella.
Desde Proyecto Conecta, hemos podido comprobarlo de primera mano. A lo largo del año, hemos acompañado a cientos de personas en gestiones tan diversas como la solicitud del Ingreso Mínimo Vital, la renovación del certificado digital, el acceso a la carpeta ciudadana, la descarga de la app del Servicio Canario de Salud, o la tramitación de ayudas a la vivienda y becas.
Detrás de cada gestión hay una historia, una necesidad y, muchas veces, una mirada de desconcierto que se transforma en alivio cuando la persona siente que no está sola.

Más que un trámite, una experiencia humana
Cada vez son más las personas mayores, migrantes o en situación de vulnerabilidad que llegan a nuestras sedes buscando orientación. Muchos no saben cómo pedir una cita previa online, otros se enfrentan a mensajes de error constantes, y algunos ni siquiera tienen correo electrónico.
Nuestro papel no es solo “hacer el trámite por ellos”, sino enseñarles el proceso, paso a paso, para que ganen autonomía. Les explicamos qué significa una Cl@ve PIN, cómo validar un certificado o cómo consultar el estado de una solicitud. A veces, incluso, acompañamos en varios encuentros hasta completar el procedimiento.
Ese acompañamiento genera algo más que resultados administrativos: genera confianza. Una confianza que les anima a volver, a preguntar, a atreverse con la siguiente gestión. Como una usuaria nos dijo recientemente:
“Yo venía pensando que esto era imposible, y ahora me doy cuenta de que solo necesitaba que alguien me lo explicara con calma.”
Trámites que se repiten, necesidades que se comprenden
Los trámites más frecuentes que atendemos son también los que reflejan la realidad social del entorno. Entre los más habituales encontramos:
- Solicitudes del Ingreso Mínimo Vital o de subsidios por desempleo, especialmente entre personas mayores de 52 años.
- Consultas sobre ayudas y subvenciones del Cabildo o del Gobierno de Canarias.
- Trámites de empadronamiento, residencia o renovación de certificados digitales.
- Acceso a servicios de salud, como la tarjeta sanitaria europea, la app del SCS o la carpeta ciudadana.
- Y, cada vez más, dudas relacionadas con el uso del DNI electrónico, la firma digital o las claves de acceso a la administración electrónica.
Estos temas, aunque diversos, tienen un denominador común: la falta de acompañamiento accesible. Y ahí es donde Conecta cumple una función social clave.
Un puente entre las personas y la administración
A diferencia de otros proyectos, Conecta no organiza talleres ni cursos cerrados. Nuestra labor consiste en acercar la ayuda allí donde hace falta, estableciendo colaboraciones con asociaciones, entidades vecinales o colectivos sociales.
Son estas organizaciones las que, al conocer el proyecto, informan a sus miembros de que pueden acudir —de forma totalmente gratuita— a nuestras sedes cuando necesiten apoyo con sus trámites digitales.
Este modelo nos permite llegar a quien más lo necesita, sin barreras económicas ni burocráticas. Cada persona acude con su propio caso, su propio ritmo y sus propias dudas. Y nosotros nos adaptamos a eso: una atención personalizada, humana y sin prisas.
Cuando la tecnología se convierte en oportunidad
Aunque muchas de las consultas giran en torno a dificultades técnicas, el impacto va mucho más allá. Enseñar a alguien a usar su certificado digital no solo resuelve un trámite: abre una puerta a la independencia.
Ahora esa persona puede acceder por sí misma a su historial médico, revisar una notificación de la administración o gestionar una ayuda sin depender de terceros.
Esa es la verdadera transformación digital: la que no se mide en datos, sino en dignidad y autonomía.
Conclusión: acompañar para incluir
El Proyecto Conecta nació con un propósito claro: acercar la tecnología a las personas, no al revés. Y los trámites que realizamos cada día son el mejor reflejo de ello.
Porque detrás de cada certificado renovado o cita gestionada, hay una historia de superación, de aprendizaje y de conexión humana.
La digitalización debe ser un puente hacia los derechos, no un muro que los separe. Y mientras existan personas que necesiten apoyo para cruzar ese puente, Conecta seguirá estando ahí: acompañando, enseñando y escuchando.
Financia: Consejería de Presidencia y Movilidad Sostenible del Cabildo de Gran Canaria
